miércoles, 7 de mayo de 2008

¿Consistirá en esto SER PROFESOR?

Al comienzo no parece difícil enseñar. Habituados a la escuela que explica los saberes, uno tiene la Impresión de que lo importante es ser riguroso y claro.
Después la misión se hará más compleja: ¡Qué es lo más importante que tengo que enseñar? ¡Qué he de hacer para llegar a todos?

Con el tiempo aparecen preguntas que esperaban. ¡Tengo que ser un modelo de crecimiento humano? ¡Puedo ser profesor a pesar de mis limitaciones, de mi escaso avance en humanidad?

Y cuando tengo que poner notas: ¡Es esta una misión del que enseña? Mientras más externa es la prueba, más fácil de corregir, más utilidad presta a la asignación de calificaciones; pero esa externidad no es lo propio de mi oficio. ¡Puedo adaptarme a la necesidad de la calificación fácil y realizar mi misión de llevar a los alumnos hacia más arriba, a lo esencial?

Y cuando tengo que hacer un informe de personalidad de mis alumnos. ¿Puedo hacerlo? ¡Qué sé yo de ellos más allá de lo que soy capaz de observar en la clase? Algo sé de dos o tres, tal vez de seis, de siete; pero ¡qué sé de los demás?

En la clase, a veces, un alumno pregunta: ¡y esto para qué sirve? Yo no me lo había preguntado. En la disciplina parece importante, pero el niño pregunta si acaso es útil para él. Y si descubro que él tiene razón ¡Qué debo hacer?

Un día mis alumnos del liceo me contra propusieron tareas muy distintas a las que yo les había dado. Y tenían razón. Tomé su partido y empecé a hacer mejor las clases.

Cuando me llamaron al Ministerio de Educación tuve que optar entre mis alumnos y la tarea ministerial. Consulté con ellos. Me dijeron: «Nosotros le hemos enseñado a ser profesor, lo sacamos de su presión del programa y le indicamos que su sentido era el crecimiento de los demás. Si aprendió verdaderamente esto, váyase al Ministerio que allá podrá ayudar a más niños. Si no lo ha aprendido todavía, quédese aquí. Nosotros lo conocemos y lo podemos ayudar».

Me fui al Ministerio. Cada vez que tengo que sostener una tesis o escribir una propuesta pienso en lo que mis alumnos me enseñaron. ¡Consistirá en esto ser profesor?



Gabriel Castillo InzulzaPremio Nacional de Educación
Evangelizar Educando, Vicaría para la Educación, Marzo – Abril 2001.